Asalto nocturno en Parque Buque Varado reabre críticas por iluminación y seguridad en Iquique

Un violento episodio ocurrido durante la madrugada volvió a encender las alarmas entre comerciantes y vecinos de la Península de Cavancha. Una trabajadora de un foodtruck fue víctima de un robo cuando cerraba su local, situación que —según los locatarios— se habría visto facilitada por extensos sectores sin luz y escasa vigilancia en uno de los paseos más concurridos de la ciudad.
La denuncia no solo apunta a los autores del delito, sino también a un problema que arrastran desde hace meses: luminarias en mal estado y reiterados reclamos que, aseguran, no han tenido respuesta efectiva.
El ataque ocurrió en pleno cierre de jornada
El hecho se registró cerca de las 00:30 horas de este lunes en el Parque Buque Varado, espacio familiar y turístico ubicado frente al mar. En ese momento, tres sujetos abordaron a la trabajadora mientras finalizaba sus labores en el emprendimiento gastronómico.
Los dueños del local afectado indicaron que la oscuridad del entorno fue clave para que los delincuentes actuaran sin ser advertidos, lo que generó temor entre quienes desarrollan actividades nocturnas en el sector.
Zonas sin luz bajo la lupa
El problema de los «puntos negros»
Los comerciantes aseguran que existen tramos completos del parque donde las luminarias llevan meses sin funcionar, creando verdaderos «puntos negros» que se transforman en focos de riesgo para trabajadores, peatones y turistas.
En ese contexto, relataron: «Esto no es una situación aislada. Hemos llamado reiteradamente al teléfono de emergencia de la Municipalidad de Iquique. Lo más frustrante es que el camión de emergencias eléctricas de la muni pasa a diario por el frente, pero la oscuridad persiste», subrayando que la falta de visibilidad es una amenaza constante para quienes recorren la costa durante la noche.
Reclamos directos a la autoridad comunal
“La oportunidad hace al ladrón”
Desde el gremio de foodtrucks sostienen que el asalto era un escenario previsible. Con evidente molestia, afirmaron: «En estos casos, la oportunidad hace al ladrón. Pasó lo que todos sabíamos que pasaría y nuestras autoridades no hacen nada».
La comunidad del sector fue aún más enfática al cuestionar la reacción municipal, planteando abiertamente: «¿Esperan que nos maten para reaccionar?». Según indican, resulta incomprensible que un polo turístico y comercial tan relevante presente falencias básicas en mantención e iluminación.
Exigen soluciones urgentes
Los locatarios y transeúntes hicieron un llamado para que la Municipalidad de Iquique «se ponga las pilas» y acelere la reparación de focos dañados, junto con reforzar la presencia de seguridad en la Península de Cavancha.
Aseguran que el objetivo es evitar que se repitan hechos similares —o incluso más graves— en un lugar que durante años fue símbolo de recreación y orgullo para la ciudad, pero que hoy mantiene en alerta a quienes trabajan y circulan allí cada noche.
