Alerta por posible abandono de más de mil mascotas ante desalojo de Alto Molle

El próximo desalojo del polígono Z2 de Alto Molle, en Alto Hospicio, abrió una nueva preocupación entre autoridades regionales y organizaciones animalistas: el destino de los perros y gatos que viven junto a las familias del sector.
Ante la falta de información sobre las medidas previstas para protegerlos, el Consejo Regional de Tarapacá acordó solicitar formalmente a la Delegación Presidencial un plan de acción que permita evitar abandonos y eventuales problemas sanitarios.
Core pide un catastro y un protocolo para las mascotas
La solicitud fue aprobada por unanimidad durante la décimo tercera sesión ordinaria del Consejo Regional.
El oficio pedirá conocer el plan de resguardo contemplado para los animales, disponer de un catastro actualizado y evaluar la creación de una mesa interinstitucional que coordine soluciones antes de que se ejecute el procedimiento.
La preocupación apunta a que cientos de familias podrían abandonar el terreno sin contar con alternativas para trasladar o mantener bajo cuidado a sus mascotas.
Estiman cerca de mil perros y gatos en el sector
La consejera regional Giovanna Trincado advirtió que la cantidad de animales involucrados supera ampliamente la capacidad actual de respuesta de las instituciones locales.
Según explicó, “la población estimada es entre mil perros y gatos en el sector Z2”.
La autoridad planteó que el municipio enfrenta limitaciones económicas y operativas incluso para responder a las necesidades habitacionales de las personas que serán desalojadas.
“tenemos un municipio que lamentablemente no tiene los recursos ni para alojar a esas 200 familias, mucho menos tiene para poder acoger a más de mil animales entre gatos y perros que lamentablemente van a quedar en total abandono”, señaló.
Refugios y rescatistas ya están sobrepasados
Trincado también alertó sobre la situación de las agrupaciones que actualmente se hacen cargo de animales abandonados o vulnerables en Alto Hospicio.
“nuestro refugio y muchas rescatistas en Alto Hospicio ya no dan abasto, están colapsadas”, afirmó.
La eventual llegada de cientos de nuevos animales podría agravar aún más el escenario y superar completamente la capacidad de refugios, voluntarios y hogares temporales.
Organizaciones animalistas solicitaron apoyo
La consejera regional Anally Ferreira informó que representantes de agrupaciones dedicadas al rescate animal expusieron directamente sus inquietudes ante el Consejo Regional.
“las animalistas de la región se hicieron presentes para solicitar apoyo respecto al tema de los animales por el desalojo”, explicó.
Desde esas organizaciones han insistido en que las medidas deben adoptarse antes del operativo y no una vez que los animales ya se encuentren abandonados o dispersos por la comuna.
Desalojo se ejecutaría durante las próximas semanas
El seremi de Gobierno de Tarapacá, Yuseff Hilaja, confirmó que el procedimiento para restituir el terreno se llevará a cabo próximamente.
El polígono Z2 corresponde a un sector ocupado por tomas y campamentos en Alto Molle, cerca del Hospital de Alto Hospicio.
La autoridad señaló que existen acercamientos con los ocupantes y que se preparan medidas de seguridad para que el desalojo se desarrolle de manera tranquila.
Sin embargo, evitó entregar antecedentes sobre una eventual reubicación de las familias o detalles específicos del operativo.
Fallo judicial ordenó recuperar el terreno
El procedimiento se producirá casi un año después de que la Corte Suprema revocara una resolución de la Corte de Apelaciones de Iquique en una causa vinculada con la recuperación del inmueble.
La sociedad inmobiliaria recurrente afirmó ser propietaria del terreno y denunció que este había sido ocupado ilegalmente durante años por miles de personas en la denominada “Toma de Alto Molle”.
Según la presentación, la ocupación vulneraba su derecho de propiedad y otras garantías constitucionales.
Buscan prevenir abandono y riesgos sanitarios
Las autoridades regionales plantearon que el cumplimiento de la resolución judicial debe ir acompañado de medidas sociales y sanitarias que consideren también a los animales.
Sin un plan previo, existe el riesgo de que numerosos perros y gatos queden sin alimento, atención veterinaria o personas responsables de su cuidado.
Por ello, el Core espera que la Delegación Presidencial informe cómo se coordinará con el municipio, los servicios públicos y las organizaciones animalistas para enfrentar una situación que podría transformarse en una emergencia de gran magnitud.
