No está en Santiago: esta zona del sur registra la bencina más cara del país

El alza en el valor de los combustibles sigue impactando con fuerza en distintas zonas del país, pero especialmente en aquellas más apartadas. Un ejemplo extremo se registra en el sur, donde el precio de la gasolina alcanzó niveles récord, superando los $2.000 por litro.
La situación refleja las dificultades logísticas y el encarecimiento del transporte en territorios con menor conectividad.
Puelo lidera los precios más altos del país
Único servicentro marca cifras récord
La localidad de Puelo, en la comuna de Cochamó, Región de Los Lagos, se posiciona actualmente como el punto más caro de Chile para cargar combustible.
En el único punto de abastecimiento disponible en la zona, el servicentro El Estuario, la gasolina de 93 octanos alcanza los $2.043 por litro, una cifra inédita en el país.
En tanto, el diésel D-Max también presenta valores elevados, llegando a los $1.927 por litro.
Aislamiento y transporte encarecen los costos
Factores geográficos influyen en el precio final
Autoridades locales han confirmado estos valores, explicando que responden principalmente a las condiciones de aislamiento del sector y a los costos asociados al traslado del combustible.
La falta de alternativas de abastecimiento y las dificultades logísticas hacen que el precio final sea considerablemente más alto que en otras regiones.
Otras comunas ya registraban valores elevados
Tendencia al alza en zonas extremas
Antes de este récord, localidades como Tortel, Chaitén y Curarrehue ya evidenciaban precios altos, con valores cercanos a los $1.700 por litro.
Sin embargo, el caso de Puelo marca un nuevo máximo, dejando en evidencia cómo el incremento de los combustibles afecta con mayor intensidad a las zonas más alejadas del país.
Impacto en la comunidad
El escenario genera preocupación entre los habitantes, quienes deben enfrentar costos significativamente más altos para movilizarse y abastecerse.
La situación también pone en relieve las brechas territoriales en el acceso a servicios básicos, como el suministro de combustibles, en sectores aislados de Chile.
