Tarapacá encabeza cifras de embarazo adolescente en Chile, según datos de censo

Las regiones del norte del país presentan actualmente los índices más elevados de fecundidad adolescente en Chile, de acuerdo con los datos entregados por el Instituto Nacional de Estadísticas en el marco del Censo 2024.
Especialistas atribuyen este fenómeno a múltiples factores, entre ellos la migración, las dificultades para acceder a servicios de salud y la falta de educación sexual integral.
Tarapacá lidera las cifras a nivel nacional
Aunque a nivel país la fecundidad en adolescentes entre 15 y 19 años logró disminuir hasta un 2%, totalizando 11.633 casos, algunas regiones del norte continúan muy por encima de ese promedio.
Según información publicada por El Mercurio de Antofagasta, Tarapacá encabeza el ranking nacional con una tasa de 4,1%.
Antofagasta y Arica también presentan cifras elevadas
Tras Tarapacá aparecen Antofagasta con un 2,9% y Arica y Parinacota con un 2,8%.
En contraste, las menores tasas de fecundidad adolescente se registraron en Magallanes (1,3%), Los Ríos (1,6%) y Biobío (1,7%).
Especialistas apuntan a múltiples factores
Durante una jornada organizada por el Servicio de Salud Antofagasta sobre anticonceptivos de larga duración, la doctora Valentina Torres, especialista en adolescencia del Hospital Regional de Antofagasta, advirtió que las cifras del norte impactan directamente en el promedio nacional.
En ese contexto, sostuvo: “somos nosotros en el norte quienes estamos elevando las tasas nacionales. Por ello, es crucial reforzar la consejería en sexualidad y el uso de métodos anticonceptivos”.
Migración y barreras de acceso influyen en el fenómeno
La especialista explicó que el embarazo adolescente responde a diversas variables sociales y culturales.
Según detalló, factores como la migración, las diferencias culturales vinculadas a la sexualidad, las dificultades de acceso a atención de salud y la falta de información serían claves para entender estas cifras.
Expertas piden fortalecer educación sexual integral
Desde el ámbito académico también manifestaron preocupación por el escenario registrado en la macrozona norte.
La matrona y doctoranda en Salud Pública, Valeria Escobar, académica de la Universidad de Antofagasta, afirmó que uno de los principales problemas es la falta de educación sexual efectiva y continua.
“Ha sido insuficiente”
La especialista señaló que la Ley de Educación Sexual Integral establece el derecho de los estudiantes a recibir este tipo de formación en establecimientos educacionales, aunque advirtió que “ha sido insuficiente”, especialmente en zonas con mayor vulnerabilidad social.
Además, explicó: “Desde mi experiencia como académica, considero que la ESI no puede reducirse a una clase eventual de biología. Necesitamos una educación sexual integral, continua, basada en evidencia científica y con enfoque de derechos, que aborde afectividad y sexualidad como dimensiones del ser humano, métodos anticonceptivos con énfasis en LARC (métodos de larga duración) y su alta efectividad, prevención de ITS, VPH y VIH, consentimiento y relaciones saludables, autocuidado y autonomía progresiva y detección de contextos de violencia”.
Destacan rol de matronas y trabajo colaborativo
Escobar también relevó la importancia de la presencia de matronas en establecimientos educacionales, calificando su trabajo como “estratégica e irremplazable”.
Por su parte, la académica de la Escuela de Obstetricia de la Universidad de los Andes, Lissette Hormazábal, sostuvo que la realidad del norte está fuertemente influenciada por la migración, la interculturalidad, la pobreza y la ruralidad.
Llaman a trabajo conjunto entre familias, colegios y salud
La profesional explicó que facilitar anticonceptivos por sí solo no resuelve el problema.
Sobre ello, indicó: “En este contexto, si bien el acceso a métodos anticonceptivos puede ser relevante, resulta insuficiente por sí solo. La evidencia indica que la disminución sostenida de la incidencia se logra mediante un trabajo colaborativo entre familia, establecimientos educacionales y centros de salud de Atención Primaria”.
Asimismo, agregó que “el abordaje debe priorizar la educación sexual integral, con énfasis en afectividad, autocuidado y construcción de proyecto de vida, como estrategias que fortalecen competencias para establecer vínculos saludables, ejercer el consentimiento informado y proyectarse hacia el futuro”.
Foto: El Mercurio.
